sábado, 30 de mayo de 2009



Y fueron felices para siempre”. ¿Siempre?
Para muchos esa palabra abarca demasiado tiempo y se justifican diciendo que nada es eterno, pese a que la gran mayoría ha crecido con la idea de que al encontrar el amor, éste se convertirá en algo definitivo en nuestras vidas.El problema surge porque nadie nos enseñó que el amor tiene distintas caras y al encontrarnos con aquellas de las que nadie nos advirtió, surge una decepción a tal nivel que pone en jaque la relación de pareja. El amor tiene sus etapas y existen una serie de estudios que dan cuenta de ello. Por lo tanto, es básico que quienes todavía crean que este sentimiento podría llegar a ser eterno cuando encontramos a “la” persona de nuestra vida, tengan en cuenta cuáles son las dos fases del amor. La primera es el enamoramiento y luego de eso viene el acostumbramiento, cuando la pasión comienza a dejar lugar a la seguridad.En cuanto al enamoramiento, hay tres elementos a tener en cuenta: el flechazo, la química y la genética. El amor, entonces, surgiría como una forma de conservación de la especie, cuyo fin último es el tener hijos.¿Se muere el amor? Los hindúes aseguran que jamás llegamos a conocer en totalidad a nuestra pareja, por lo que con ingenio podríamos evitar la rutina y ver el lado positivo de conocernos más. “Buscar amistad, sinceridad, integridad, calidez, simpatía, valor, ternura, inteligencia, intereses comunes y compañerismo, es fundamental para desarrollar la intimidad”, señalan los expertos en inteligencia emocional. La idea es abrirnos desde dentro hacia afuera, porque es el momento de la intimidad. En la medida que transcurren los meses, el organismo se va haciendo resistente a sus efectos por lo que la fase de atracción pasa. El paso siguiente es que nos encontramos ante una dicotomía: Separarse o habituarse a manifestaciones más tibias de amor como lo son el compañerismo, afecto y tolerancia.






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